El aprendizaje del educador

Desde que inicié mis estudios de pedagogía, una idea recurrente que escuché durante mi formación es que la tarea de educar no ocurre en un solo sentido, sino que implica aprendizajes tanto para el educador como para el educando. Confieso que al principio esta idea me pareció sumamente difícil de comprender.

Hace una semanas, leía Cartas a quien pretende enseñar de Paulo Freire y esta idea nuevamente apareció. Las siguientes líneas (de la primera carta del libro) me parece que plasman muy bien a qué puede referir.

El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que éste, humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, para revisar sus posiciones; se percibe en cómo busca involucrarse con la curiosidad del alumno y los diferentes caminos y senderos que ésta lo hace recorrer.

La reflexión docente -nos indica Freire- es una tarea indispensable para el educador que le ayuda a acompañar de una mejor manera el pensamiento de sus estudiantes. Sin duda, la reflexión nos lleva a revisar nuestras decisiones, pensar en mejores maneras de enseñar o resolver situaciones inesperadas. Gracias a ella, podemos ser mejores educadores y mejores personas.