El aprendizaje del educador

Desde que inicié mis estudios de pedagogía, una idea recurrente que escuché durante mi formación es que la tarea de educar no ocurre en un solo sentido, sino que implica aprendizajes tanto para el educador como para el educando. Confieso que al principio esta idea me pareció sumamente difícil de comprender.

Hace una semanas, leía Cartas a quien pretende enseñar de Paulo Freire y esta idea nuevamente apareció. Las siguientes líneas (de la primera carta del libro) me parece que plasman muy bien a qué puede referir.

El aprendizaje del educador al educar se verifica en la medida en que éste, humilde y abierto, se encuentre permanentemente disponible para repensar lo pensado, para revisar sus posiciones; se percibe en cómo busca involucrarse con la curiosidad del alumno y los diferentes caminos y senderos que ésta lo hace recorrer.

La reflexión docente -nos indica Freire- es una tarea indispensable para el educador que le ayuda a acompañar de una mejor manera el pensamiento de sus estudiantes. Sin duda, la reflexión nos lleva a revisar nuestras decisiones, pensar en mejores maneras de enseñar o resolver situaciones inesperadas. Gracias a ella, podemos ser mejores educadores y mejores personas.

Ideas para una pedagogía basada en proyectos

A veces los riesgos de la especialización son inevitables. Dedicarle mucho tiempo a un mismo tema puede ocasionar que reiteremos y volvamos una y otra vez a lo mismo. Tal vez de diferente manera, pero siempre a lo mismo. Naturalmente, cuando esto ocurre, no caemos en la cuenta hasta determinado momento en que uno mismo lo nota o alguien te lo señala. Ocurrió con este espacio y ahora estoy  evaluando las formas de remediarlo. Uno de los objetivos que ha tenido este blog, y ese fue mi interés en el inicio, ha sido servir como una herramienta que me permita desarrollar mis temas de interés,  aclarando y organizando las ideas (y  los textos) que iban apareciendo en el camino. Ahora que regreso al blog, quiero ser cuidadoso y procurar –en la medida de lo posible- evitar la reiteración, sería interesante –también- usarlo con un mayor número de propósitos. Veamos qué pasa…

En este post quería comentar un capítulo del libro Leer y escribir: el día a día en las aulas de Ana María Kaufman. El capítulo tiene como finalidad compartir la sistematización de proyectos para el desarrollo de la escritura en primaria. Una excelente idea pues en base ellos podemos enriquecer y darle variedad a nuestra práctica. Veamos las propuestas (señalaré las más interesantes).

Proyecto “Colorín colorado, los cuentos han empezado”

El docente propone a sus alumnos de segundo año el desafío de elaborar una antología de cuentos tradicionales que será entregada como regalo a los alumnos del Jardín de infantes en una celebración especial como, por ejemplo, el Día del Niño. En otras ocasiones la antología fue presentada en la Feria del Libro de la escuela. Un ejemplar del libro también quedará en la biblioteca del aula, y otro, en la biblioteca de la escuela.

Una cualidad valiosa de todos los proyectos del capítulo es que parten del supuesto de que la escritura es un proceso y –justo por ese motivo- resulta necesario que los mismos niños atraviesen etapas de planificación, elaboración de los borradores, revisiones y la misma publicación de los textos. (Recordemos a Murray). Además, plantear el reto de escribir para un público eleva –de todas maneras- la motivación y el cuidado que puedan tener para la preparación de los textos.  No obstante, tengo dos reparos. El primero se relaciona al hecho de que los niños no eligen al 100 % el tema que escribirán, ya que la tarea consiste en re-escribir cuentos clásicos. ¿Acaso no tendría mayores beneficios para los niños y su originalidad, si escribieran sus propias ficciones? La segunda observación se relaciona con que se puede prever -me parece probable- que los niños de segundo grado tengan problemas para descentrarse y considerar el punto de vista de los niños de inicial: una dificultad cognitiva propia de edad. Definitivamente el proyecto sería muy estimulante (y retador) en este aspecto, pero yo preferiría plantearle ese reto a los grados superiores de la primaria. Es más, este proyecto me dio la idea de hacer algo similar, pero en sexto grado: los chicos elaborarán sus ficciones pensando en niños de tercero y cuarto de primaria. Les he comentado la idea y andan emocionados…

Proyecto “Enciclopedia de animales”

El texto final de este material consiste en una Enciclopedia de animales, que se donará a la biblioteca de la escuela. El propósito de este material es que los alumnos que investiguen estos temas en años posteriores puedan consultarlo.

Lo interesante de este proyecto es que permite a los niños lidiar con un género de distinto de textos, los informativos. Usualmente en primaria existe la tendencia de enfocarse –a veces demasiado- en narrativa, no tomando en cuenta que existen otras demandas curriculares. Además me parece una excelente idea que el producto sea donado a la biblioteca de la escuela: ese gesto simbólico le otorga sentido a todo el proceso y ayuda a reforzar el mensaje de que la escritura tiene una función social muy importante. Este proyecto me dio la idea para proponer algo similar este año (y que ahora estamos desarrollando). Seleccioné un promedio de 40 textos informativos de la biblioteca y le planteé a los chicos de sexto grado el objetivo de elaborar reseñas de cada uno de los libros, el que ellos escojan, y luego juntaríamos las reseñas en un libro que sería una herramienta para futuras consultas en la biblioteca. Los avances son prometedores y, otra vez, el reto de escribir para un público es estimulante.

Proyecto “Abrimos el telón”

Después de la lectura de varios cuentos, se selecciona uno para producir una obra teatral. Para esta etapa, debe considerarse la preferencia de los alumnos pero, a su vez, conviene analizar con ellos qué características debe reunir el cuento para que su transformación en una obra teatral resulte más rica, interesante y divertida; entre esas particularidades, pueden destacarse: la cantidad de personajes, el tipo de conflicto, los lugares en que transcurre o los posibles escenarios, etcétera. De todos modos, la transformación implica la posibilidad de incluir más personajes y la necesidad de abundar en diálogos o en los parlamentos de aquellos.

Cuando se trabaja un género distinto con el que los niños no están familiarizados es importante realizar el estudio de género correspondiente. Ese detalle es uno puntos fuertes de este proyecto. La observación, similar a la anterior, consiste en ¿por qué realizar una adaptación? Por experiencia puedo decir que los niños pueden ser muy creativos y pueden crear situaciones muy divertidas. El año pasado los chicos de sexto grado, en cuatro grupos, elaboraron obras que ellos mismos representaron. Me pregunto por qué motivo es tan frecuente esta observación: ¿acaso existe una desconfianza implícita de que los niños no pueden seleccionar y organizar sus ideas para escribir?

A modo de conclusión

En este capítulo se presentan cinco proyectos fundamentados con mucha solidez teórica y, además,  explícitos en cuanto a cada una de las acciones que se realizarían. Son –a mi juicio- proyectos interesantes porque integran objetivos relacionados a lectura, escritura e inclusive oralidad (como en el último proyecto). Cuando esto ocurre, me darán la razón los educadores, los beneficios son significativos tantos para los maestros como para los estudiantes.  Los invito a revisar el capítulo y, en general, las propuestas de Ana María Kaufman, les aseguro que les ayudaría mucho con ideas para fundamentar una pedagogía basada en proyectos.

PS: Más textos de Ana Marías Kaufman: Escribir en la escuela: qué, cómo y para quién y ¿Por qué cuentos en la escuela? Los recomiendo mucho.

La escuela y su rol en la transformación de la educación

El Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) es una importante fuente de información comparativa a nivel regional sobre los aprendizajes de los niños latinoamericanos y las características de sus familias, escuelas y docentes (incluso, de las prácticas docentes). A diferencia de las perspectivas tradicionales de investigación evaluativa, orientadas a indagar pocas dimensiones del fenómeno educativo, el SERCE ofrece la oportunidad para analizar variables de calidad educativa con variables socioeconómicas y, de esa manera, obtener una aproximación compleja y acorde con la realidad latinoamericana.

La base de datos del SERCE ofrece insumos importanes para la toma de decisiones en materia de política educativa.  El SERCE recogió información en 16 países sobre los aprendizajes de los estudiantes latinoamericanos (en tercer y sexto grado) respecto a las áreas de lenguaje, matemáticas y ciencias, así como, las características de la condición socioeconómica, sobre los recursos y los proceso escolares.

Una de las principales conclusiones de los datos recogidos del SERCE es que existe una fuerte relación entre los resultados en las pruebas y el nivel socioeconómico de los estudiantes. No obstante, también se puso en evidencia la importancia del rol de las escuelas en la transformación de la educación. Por ejemplo, Duarte, Bos, & Moreno (2009) encontraron que el 42% de las variaciones de los puntajes obtenidos en las pruebas se encuentra asociado con el tipo de servicio que ofrecen las escuelas a la que asisten a los niños.

Entre los hallazgos obtenidos respecto a la influencia positiva de la escuela en los aprendizajes destaca, por ejemplo, la asociación positiva entre el logro de aprendizaje de los estudiantes y el hecho de que el docente sea mujer, tenga mayor experiencia laboral, así como estudios superiores. Además, la asociación positiva entre los resultados de las evaluaciones y el hecho de que los maestros sean contratados internamente por la escuela. Por último, los niños mostraron mayor logro en los resultados en aquellas escuelas donde se reportaba escasa violencia y discriminación (Duarte, Bos, & Moreno, Docentes, escuelas y aprendizajes en América Latina, 2012).

El estudio de factores asociados del SERCE permite a los tomadores de decisiones plantear políticas compensatorias para los sistemas educativos de América Latina y el Caribe. A partir de los resultados obtenidos, Duarte, Bos, & Moreno (2012) recomiendan las siguientes acciones: (1) continuar y acelerar el proceso para elevar el nivel educativo de los docentes en ejercicio; (2) descentralizar las funciones de selección de maestros; y (3) mejorar el ambiente de convivencia de las escuelas. La escuela tiene un rol importante para la transformación de la educación. Si bien las carácterísticas socioeconómicas de las familias tienen un gran influencia en los aprendizajes de los estudiantes, esto no debe alimentar visiones pesimistas respecto al rol transformador de la escuela. En la medida que se implementen políticas educativas basadas en la investigación, la escuela podrá cumplir su rol transformador.

Referencias

Duarte, J., Bos, M. S., & Moreno, M. (2012). Docentes, escuelas y aprendizajes en América Latina. En M. Cabrol, & M. Székely, Educación para la transformación de la educación (págs. 133-166). Banco Interamericano de Desarrollo.

Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (2010). Factores asociados al logro cognitivo de los estudiantes de América Latina y el Caribe. Santiago: UNESCO.

¿Lo mismo de siempre? Preguntas en torno a la ECE 2011

Se corre un riesgo muy grande al momento de comentar los resultados de las evaluaciones de rendimiento. Este riesgo, y lo digo a título personal, consiste en usar el mismo patrón argumentativo. Sabemos de antemano que los resultados no serán tan buenos como podrían ser; no obstante -año tras año- comentaristas se sorprenden, indignan y concluyen lo mucho que se debería hacer para revertir la situación. Ocurre una breve pausa y los comentarios retornan al año siguiente. El problema que encuentro con todo esto es que no se puede avanzar si todos los años se refunda el debate… Sin ánimos de caer en lo mismo, el propósito de esta entrada es plantear algunas preguntas que se me ocurren luego de revisar los resultados recientemente difundidos de la ECE 2011.

 ¿Por qué no evaluar otras áreas? Disponemos información desde el 2007 sobre el rendimiento en comprensión de lectura (CL) y Matemáticas (M) en segundo de primaria, pero –por ejemplo- no sabemos casi nada sobre cómo va el el aprendizaje de los estudiantes en escritura, ciencias sociales o ciencias naturales en secundaria. El MINEDU no lo dice, pero nos comunica [muy bien] que solo vale la pena evaluar lo “importante”. Tener una idea más precisa sobre lo que ocurre en las otras áreas del currículo ayudaría mucho a la toma de decisiones, pues… ¿en qué momento se realizará?, ¿acaso cuando los logros en Matemáticas y comprensión de lectura sean los “esperados”? … Surgen más preguntas: ¿cuál es el criterio para elegir las áreas que se evaluarán?, ¿existe un plan al respecto?

¿Qué se podría hacer con los resultados? Se dispone información detallada sobre el rendimiento, pero no se tiene claridad por qué motivos las escuelas con buenos (o no tan buenos) resultados, los obtienen. Manejar información de este tipo podría ayudar a tomar acciones más específicas que respondan a las necesidades de cada uno de los centros. También, como señala Roberto Barrientos, se podría observar aquellas escuelas exitosas que –con poco- logran mucho. Hacer esto podría ser sumamente útil, pues experiencias así, podrían replicarse.

¿Realmente se cumplirán con las proyecciones? Las proyecciones para el 2016 son realmente ambiciosas. Se planea que el porcentaje de niños que obtienen logro 2 en Matemáticas crezca del 13% al 35% y, en el caso de comprensión de lectura, del 29 % al 55 %. Antes de preguntarnos si es posible esto, vendría al caso preguntarnos: ¿de qué manera se garantizará que este crecimiento será equitativo? Me explico. Desde el 2009 ha habido un pequeño pero progresivo crecimiento en los resultados del nivel de logro 2: de 13% de estudiantes el 2009 a 35% el año pasado (en el caso de CL). La ingrata sorpresa es que, viendo la comparación de los resultados urbano-rural en el tiempo, la brecha en el caso de CL se ha duplicado y en caso de M se ha cuadriplicado. Soy consciente de que no es la misma población de estudiantes la que se compara; también tomo en cuenta que ha ocurrido una recategorización según el área geográfica [1]; pero de todas maneras, son estadísticas que deberían tomarse demasiado en cuenta.

Son muchos los aspectos que se tienen que abordar simultáneamente si se planea lograr las proyecciones previstas. Uno importante y que considero que aún se encuentra pendiente es lo relacionado con los enfoques de enseñanza. Se apuesta por la innovaciones, pero más que cobardía, considero que no existe claridad para realizarlas. Según el DCN, la enseñanza de las Matemáticas debería basarse en la resolución de problemas, mientras que la enseñanza del lenguaje, en el enfoque comunicativo-textual. Ambas secciones vienen acompañadas de breves fundamentaciones y nada más. Cada maestro, proyecto y programa de capacitación es libre (re)interpretar cada uno de los enfoques según su parecer. En estos años, he podido presenciar muchas propuestas que aparentemente son innovadoras, pero no realmente. Las universidades, y sus facultades de educación, podrían cumplir un rol muy importante en este aspecto: generando debate y sistematizando experiencias. La sociedad civil podría organizarse y así como hubo un Consejo Nacional de Educación, bien podría existir un Consejo Nacional de Educación Matemática. La reflexión en torno a la didáctica es un pendiente necesario si se quiere seguir avanzando. De lo contrario, cada año siguiente nos miraremos las caras y diremos: ¡es lo mismo de siempre!

PS: Un buen aporte el post de Luis Guerrero, lo recomiendo mucho.


[1] Muchas escuelas que antes eran considerados rurales -y que seguro obtenían buenos resultados- ahora han pasado a ser consideradas urbanas.