Experimentado con ficción

Uno de mis libros favoritos de didáctica de la escritura es Experiment with Fiction de Donald Graves, uno de los pioneros en el desarrollo de los talleres de escritura. La ficción -nos dice Graves- tiene un lugar importante en la vida de los niños y, con ayuda de los maestros, puede convertirse en un efectivo instrumento de expresión.

Hoy quiero compartir con ustedes, queridos lectores, un video en el que podrán apreciar cómo un maestro ayuda a sus estudiantes a experimentar con la ficción. Este video es un recurso producido por el Teachers College Reading and Writing Project.

Sin duda, esta minilección es un excelente ejemplo de cómo enseñar estrategias de escritura. El maestro tiene como propósito que sus estudiantes aprendan cómo generar ideas para producir fantasía. Para ello, les indica lo que deben hacer, les muestra cómo usar la estrategia a través del modelado y promueve, en más de una ocasión, prácticas guiadas en el uso de esta estrategia. De esta manera, los estudiantes tienen la posibilidad de poner en práctica lo que están aprendiendo y de recibir una retroalimentación inmediata.

A diferencia de una clase tradicional, el maestro no les dice a sus estudiantes sobre qué deben escribir. Por el contrario, los motiva a generar y seleccionar una idea propia en un contexto en el que todos (maestro y estudiantes) se sienten en la confianza de compartir sus ideas. ¿Notaron las sonrisas a lo largo de la minilección?

Otro aspecto saltante es que se evidencia una planificación previa muy detallada, la cual sumada al excelente manejo de clase permite que la implementación de la minilección sea muy eficiente. ¿Notaron cuán instaladas estaban las rutinas de trabajo?

Esta sesión muestra cómo hacer visible el pensamiento en las clases de escritura. Espero, en próximas entregas, presentar clases de igual calidad para que juntos sigamos aprendiendo de maestros excelentes.

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Informe del TERCE sobre escritura

A fines del 2013, se aplicó una prueba de escritura a una muestra representantiva de estudiantes de tercer y sexto grado de primaria de quince países, incluído Perú. Recientemente se ha publicado un informe de este estudio dirigido a docentes con el propósito de promover la reflexión sobre la enseñanza de esta competencia. Los invito a descargar el informe y, sobre todo, a revisar las recomendaciones pedagógicas planteadas en él.

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Kit de evaluación [segundo grado]

El Ministerio de Educación ha publicado el Kit de evaluación de segundo grado de secundaria en la página web de PerúEduca. Este kit es una herramienta que permitirá a los maestros tener una aproximación adicional sobre cuánto han aprendido sus estudiantes en Lectura, Escritura, Oralidad y Matemáticas. Este kit plantea situaciones de evaluación que promueven tanto el trabajo individual como el colaborativo. Asimismo, incluye diferentes intrumentos de evaluación como, por ejemplo, rúbricas (para evaluar textos) y listas de cotejo (para evaluar debates). Los invito a revisar este recurso.

¿Cómo ayudar a nuestros estudiantes a mejorar en escritura?

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Carmen Ollachica, maestra de Sicuani, tuvo una maravillosa idea. Ella pidió a sus estudiantes de sexto grado que escribieran textos sobre las plantas medicinales de su comunidad. Los niños conversaron con los yachaq (los sabios), leyeron textos sobre el tema, produjeron diversos tipos de textos y, finalmente, los compartieron en reuniones que involucraron a toda la comunidad.

Edwin Barzola, maestro de Jauja, también tuvo una excelente idea. Él propuso a sus estudiantes producir un periódico infantil. Los niños aprendieron sobre el proceso de escritura y atravesaron por distintas etapas (planificación, textualización y revisión) para producir sus textos. Adicionalmente, trabajaron en equipo y usaron las TIC (en el aula de innovación) para producir tanto las versiones finales de sus textos como el diseño del periódico. Finalmente, los textos fueron publicados y las familias mostraron mucho interés por leer los textos de sus hijos.

¿Las experiencias anteriores son representativas de la manera como se enseña a escribir en las escuelas de nuestro país? Posiblemente la respuesta a esta pregunta es no. Aunque no existen suficientes estudios sobre la manera cómo enseña escribir en las escuelas de todo el país, sí existe evidencia de que en muchas de ellas el énfasis de la enseñanza se encuentra en aspectos de forma (como la ortografía, la gramática y la caligrafía) y no en la producción de textos.

Dado que la escritura es una competencia fundamental para seguir aprendiendo y para participar en la vida social, los maestros tenemos una gran responsabilidad. Con este propósito, a continuación se presentan tres recomendaciones para ayudar a nuestros estudiantes a mejorar en escritura.

Brindemos a nuestros estudiantes oportunidades para mejorar

Aprender a escribir es un proceso complejo que no culmina al término del primer o segundo grado de primaria. Por el contrario, en esta etapa de la escolaridad, el proceso apenas empieza. Con el paso de los años, los estudiantes deben aprender a escribir textos de diverso tipo y complejidad.

Dado que escribir una carta no es lo mismo que escribir un cuento, así como describir no es lo mismo que argumentar, es necesario que nuestros estudiantes tengan la oportunidad de escribir en situaciones diversas y, al mismo tiempo, similares a las que se enfrentarán fuera de la escuela. En este sentido, las propuestas de Carmen y Edwin son excelentes ejemplos sobre cómo se puede plantear situaciones relevantes y que generen interés en los estudiantes.

A partir de lo anterior, es necesario tomar en consideración que nuestros estudiantes no mejorarán como escritores si solo resuelven ejercicios de ortografía y gramática. Incluso, como consecuencia de la investigación educativa, en otros países se ha demostrado que este tipo de prácticas tienen el efecto contrario en el desempeño de los estudiantes.

Enseñamos a los estudiantes la importancia del proceso de escritura

En ocasiones, cuando los estudiantes tienen la oportunidad de escribir, no cuentan con el espacio y el tiempo necesario para atravesar por las distintas etapas del proceso de escritura: deben escribir un buen texto desde el primer intento. Esto es problemático porque se aleja completamente de los hallazgos obtenidos en las últimas décadas sobre cómo escriben las personas con cierto dominio en esta competencia.

Generalmente, los buenos escritores planifican sus ideas a partir de las condiciones de la situación comunicativa, plasman estas ideas en un texto y luego revisan sus textos con el propósito de mejorarlos. Incluso, este proceso de revisión podría llevar a un buen escritor a replantear su primera planificación y empezar el proceso nuevamente.

Por lo anterior, es importante que enseñemos a nuestros estudiantes a planificar y a revisar sus textos. Asimismo, es fundamental que –como parte de nuestra programación curricular- asignemos un número apropiado de horas a la enseñanza de la escritura.

Enseñemos la lectura, la escritura y la oralidad de manera integral

Uno de los aspectos más saltantes de las experiencias de Carmen y Edwin es que, en su afán por desarrollar la competencia comunicativa de sus estudiantes, plantearon actividades que integraban la lectura, la escritura y la oralidad. En el caso de los estudiantes de Carmen, entrevistaron, sistematizaron la información proveniente de las entrevistas, leyeron textos con información diversa, escribieron y finalmente compartieron sus productos por medio de exposiciones o la lectura de sus textos. Como podemos apreciar, es posible (y deseable) que abordemos la enseñanza de estas áreas de manera integral.

A modo de cierre

Recientemente, el Ministerio de Educación ha publicado los resultados de la prueba de escritura de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2015. Estos resultados muestran que solo el 12,6 % de los estudiantes peruanos de segundo grado de secundaria logra los aprendizajes esperados para el grado en escritura. Los resultados de esta prueba plantean la necesidad de reflexionar sobre el aprendizaje y la enseñanza de la escritura en la escuela peruana.

Este artículo plantea tres recomendaciones para ayudar a nuestros estudiantes a mejorar en escritura. En próximos artículos, se plantearán otras recomendaciones o se profundizará en torno a alguna de ellas. En todo caso, recordemos que todos los maestros tenemos un enorme desafío por delante.

Lima, 01 de mayo de 2016

* Este artículo fue publicado originalmente en Educacción.

Informe para docentes de la prueba de escritura de la ECE 2015

¿Los estudiantes peruanos cuentan con las oportunidades para desarrollar su competencia escrita? Los resultados de la prueba de escritura de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2015, publicados recientemente por el Ministerio de Educación, sugieren que no. Estos resultados muestran que solo el 12,6 % de los estudiantes peruanos de segundo grado de secundaria logra los aprendizajes esperados para el grado en escritura. Así también, muestran marcadas diferencias entre el logro de aprendizajes de los estudiantes de escuelas privadas en comparación con los estudiantes de escuelas públicas.

Los resultados de esta evaluación plantean la necesidad de reflexionar sobre el aprendizaje y la enseñanza de la escritura en la escuela peruana. ¿Cómo promueven los maestros peruanos el desarrollo de esta competencia? ¿De qué manera debería implementarse el enfoque comunicativo al enseñar a escribir? ¿Cómo los estudiantes aprenden a escribir? ¿Cuáles son las características de una buena práctica docente en escritura? Estas son solo algunas preguntas que pueden ser de mucha utilidad en la reflexión sobre los resultados de la ECE 2015.

Informe

En el marco de la difusión de los resultados, el Ministerio de Educación ha publicado un informe dirigido a docentes con el propósito de promover la reflexión sobre la enseñanza y la evaluación de escritura. Los maestros tenemos la responsabilidad de no solo conocer los resultados, sino también, de reflexionar sobre nuestra propia práctica. Por tal motivo, los invito a descargar este informe y a implementar las recomendaciones pedagógicas planteadas en él.

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La evaluación de la escritura en la escuela: lo comunicativo vs. lo normativo

Competencias

Todos los niños recibieron la noticia con mucha alegría, en especial José. Su alegría no era para menos, era la primera vez en el año que le dejaban como tarea escribir un cuento. Ese día, José llegó a casa y empezó a escribir. Le tomó mucho tiempo decidir si quería una historia graciosa o una que dé miedo. Luego de muchas decisiones y dos horas de mucha concentración, José terminó su trabajo, guardó su cuaderno y se fue a dormir. Al día siguiente, José recibió su cuaderno revisado. Para su sorpresa, no recibió ningún comentario sobre su historia. Por el contrario, encontró solo marcas de color rojo que indicaban todos los errores ortográficos y una nota que decía: “Reescribir el cuento sin errores ortográficos”.

¿Cuántos de nosotros hemos vivido situaciones similares a las de José? ¿Por qué José no recibió ningún comentario sobre el contenido de su cuento? ¿Por qué el profesor de José se centró únicamente en lo normativo? ¿Este caso es representativo de lo que ocurre en la escuela peruana?

A nivel curricular, la enseñanza de la escritura ha cambiado su énfasis en las últimas décadas, pasando de un enfoque centrado únicamente en la enseñanza de contenidos gramaticales y ortográficos a un enfoque cuyo principal propósito es el desarrollo de la competencia comunicativa. Como consecuencia de esta transición, se manifiesta en las escuelas una tensión entre lo comunicativo y lo normativo, sobre todo, al momento de evaluar las producciones escritas de los estudiantes. El caso de José podría ser un buen ejemplo de estas tensiones.

Cuando los maestros priorizan lo normativo, los estudiantes escriben muy poco o nunca lo hacen. En estos casos, la enseñanza de la escritura se caracteriza por el trabajo mecánico y la memorización de reglas ortográficas y gramaticales (Cueto, 2006). Durante la evaluación, estos maestros se centran principalmente en aspectos superficiales: ortografía, gramática y caligrafía (Picaroni, 2009).

Por el contrario, los maestros que optan por lo comunicativo asumen que escribir es una difícil tarea que va más allá del aprendizaje de aspectos normativos. Para ellos, producir un buen texto supone además el esfuerzo de elegir un tema y tipo textual adecuados a la situación comunicativa y al público lector al que se dirige el texto. Asimismo, supone un desarrollo organizado de las ideas (coherencia), así como enlazar adecuadamente los enunciados por medio de conectores, referentes y signos de puntuación (cohesión). En este contexto, evaluar la complejidad del lenguaje escrito implica incluir estas otras características y valorarlas de la misma manera.

El principal objetivo de la evaluación es mejorar los aprendizajes de los estudiantes. No obstante, las prácticas evaluativas centradas en lo normativo, en lugar de brindar información precisa sobre los avances y las dificultades de los estudiantes, contribuyen a que se generen, difundan y persistan ideas erróneas sobre lo que significa escribir bien. Posiblemente, en una próxima oportunidad, José no cometerá los mismos “errores”: se concentrará únicamente en escribir un cuento sin problemas de ortografía. ¿De qué le serviría concentrarse en otros aspectos?

Es necesario superar la falsa oposición entre lo normativo y lo comunicativo. Un enfoque centrado en lo normativo tiene una mirada parcial y superficial de la expresión escrita. Por el contrario, el enfoque comunicativo asume una mirada global que inclusive incluye a lo normativo. En este sentido, la falsa oposición se diluye y se hacen más evidentes las ventajas de asumir una manera más compleja de entender la enseñanza y evaluación de la escritura.

Referencias

Cueto, S. (2006). Oportunidades de aprendizaje y rendimiento en comunicación integral de estudiantes en tercer y cuarto grado de primaria en Lima y Ayacucho. Lima: GRADE.

Picaroni, B. (2009). La evaluación en las aulas de primaria: Usos formativos, calificaciones y comunicación con los padres. Uruguay: Universidad Católica de Uruguay.