¿Por qué estudiar Pedagogía? Mis deseos para el 2011

Cómo me gustaría que más personas se animaran a estudiar Pedagogía.

Ahora que es común hablar sobre las carreras del futuro, tal vez pueda sonar inoportuno, y hasta innecesario, animar a que más personas estudien Pedagogía, pero no me parece así. Elegir una profesión de por sí ya es difícil: imagínense lo que implica elegir este oficio. Todo juega en contra. Porque, si bien muchísimas personas valoran la importancia de la educación, aún sigue siendo considerada una carrera con poco estatus y para algunos, solamente de carácter técnico. Un oficio para nada rentable y de pocas satisfacciones. La última opción.

Para ser sincero, ser educador nunca fue mi primera opción. Simplemente no era una opción. Porque llegada la hora quise ser ingeniero y no porque tuviese los suficientes argumentos para justificarlo, sino simplemente porque era una carrera del / con futuro. Me gustaban las Matemáticas, me iba bien con ellas, pero nada más; aunque suene muy categórico, soy de de la idea de que llegada la hora, nadie dispone de los suficientes elementos como para realizar una elección de este tipo. Se necesita muchísima información-  además de experiencias- que obviamente, va mucho más allá de lo que te puede contar tu orientador vocacional. En este panorama, ciertas carreras tienen mucho más futuro que otras: mayor jale.

Cuando ingresé a la universidad, luego de un corto pero intenso período de angustia vocacional, empecé mis estudios de Pedagogía. Los primeros cursos fueron generales, así que no había mucha diferencia en ese sentido. Todo iba bien, aunque ¿por qué estudiar Pedagogía? era una pregunta latente y que más de uno se planteba, que iba y venía conforme avanzaban los ciclos… Ya en mi tercer año empecé a considerar Filosofía como una alternativa. Llevé 10 cursos como para asegurarme de que estaba haciendo la elección correcta, tenía casi todo listo, pero al final no sucedió. Decidí quedarme y terminar lo que empecé. ¿Por qué? Otra vez volvía pregunta…

Porque desde que recuerdo me ha gustado enseñar. En el colegio donde estudié todo se hacía en grupo, así que era prácticamente parte del día a día. Enseñaba bien y lo hacía con gusto, era divertido… Tengo muchos amigos que les ocurrió igual, alguna experiencia previa que los motivó a hacer esto y que recuerdan siempre. Y ellos, al igual que yo, no se ven, ni se imaginan haciendo algo distinto a enseñar, ¿será razón suficiente? Por eso pensé, si estudio otra especialidad, estoy seguro que terminaré enseñando, prefiero hacerlo bien. Tan simple como eso.

Será por eso que me disgusta la actitud de algunos profesionales que asumen que es posible hacer pedagogía con lo que aprendieron en su especialidad. No estoy de acuerdo con esto porque siento que el mensaje implícito que comunican es que no es necesario estudiar pedagogía. De hecho, una mala formación puede obviarse, pero una buena, es inevitable si no se quiere improvisar. Ahí, otro motivo, la educación de los primeros años se debe tomar en serio.

Otro razón fue que caí en la cuenta de que estudiar Pedagogía es fascinante. El contacto con otras especialidades es abundante y resulta necesario estar bien informado. Y no solo eso, la teoría educativa se encuentra en desarrollo, hay mucho debate, asuntos no resueltos y temas poco abordados y para todos los gustos. ¿No les parece suficiente? Además, está el hecho, si trabajas en una escuela, de que obtienes un feedback inmediato de lo propones: a manera de laboratorio. Este año propuse un taller de escritura que realmente funcionó, mis estudiantes mejoraron como escritores y en algunos casos creo que pudieron ver a la escritura –también- como una experiencia de gozo. Detalles como este generan alegría: imaginen la cantidad y variedad de interacciones que ocurren en el día.

La rentabilidad es otro asunto que me gustaría tratar con mayor amplitud. Un tema complejo y también influyente, es más, diría decisivo al momento de las ponderaciones. Recuerdo mucho un tío –con las mejores intenciones, por supuesto- me decía que estudiase algún tipo de ingeniería porque prácticamente estaba perdiendo el tiempo, que no era rentable me decía. Esto ocurre y ocurrirá… y le ha pasado a más de uno. Familiares, amigos, amigos de tus amigos, amigos de tus familiares, en algún momento, pareciese que todos hacen causa común y juegan en contra de tu decisión. Pero es algo con lo que se convive y se supera (ya, cada quien a su manera). Pero les puedo asegurar que existe una gran cantidad de espacios y opciones laborales. Opciones buenas y otras mejores.

Con este pequeño nota he querido responder a esta pregunta que me hice repetidas ocasiones y en distintos momentos… y que seguramente seguiré respondiendo. Una pregunta realmente compleja por la situación que viven los maestros hoy, pero que me gustaría que muchas más personas consideraran. Es un oficio fascinante y estimulante, lleno de alegrías y satisfacciones…Mis mejores deseos para todos, educadores, estudiantes de Pedagogía y todos los profesionales que se relacionan con esta labor. El próximo año espero regresar con mayor frecuencia y con nuevos temas. Hasta pronto.