Ortografía en primaria

En entradas anteriores he comentado sobre algunas dificultades para la implementación de la política curricular. Una de ellas fue explorada por Cueto[1], quien puso en evidencia las escasas oportunidades de aprendizaje que ofrece la escuela pública para la producción y comprensión de textos. Luego de analizar los cuadernos y libros de texto de los niños de tercer y cuarto grado en veinte escuelas de Lima y Ayacucho, el estudio también mostró que la mayor cantidad de ejercicios desarrollados o propuestos (80% o más) en estas escuelas correspondían a bajos niveles de demanda cognitiva. Es decir, en las escuelas estudiadas, los niños escribieron y leyeron poco, en lugar de ello, pasaron la mayor parte del año resolviendo ejercicios que demandaban memorización y trabajo mecánico, principalmente ejercicios de ortografía y gramática.

Las conclusiones de este estudio del 2004 van en un sentido complementamente diferente a la actitud demostrada por Pablo en el diálogo, quien siente la profunda necesidad de organizar  y darle sentido a la información que está aprendiendo (y por eso pregunta). Su profesora intenta justificar la enseñanza de la nueva palabra, pero él se siente ignorado y se mantiene firme en su decisión de encontrar una regla que le permita afrontar situaciones nuevas.  La actitud reflexiva de Pablo contrasta mucho con las prácticas docentes que caracterizaron las escuelas estudiadas hace nueve años.

¿El caso de Pablo es representativo?, ¿cuál sería la mejor manera para enseñar ortografía?, ¿existe investigación en esta línea? Estas preguntas serán nuestro punto de partida para el recorrido de las próximas semanas. ¡Nos vemos!


[1] Cueto, S. (2006). Oportunidades de aprendizaje y rendimiento en comunicación integral de estudiantes en tercer y cuarto grado de primaria en Lima y Ayacucho. Lima: GRADE.

El 2007 fue un año significativo en mi desarrollo profesional. Ese verano viví un mes en la comunidad asháninka Puerto Ocopa y tuve la suerte de trabajar con muchos amigos en el desarrollo de un proyecto educativo en la comunidad. Como les había comentado anteriormente, mis dudas vocacionales se encontraban muy presentes y ya era momento de tomar una decisión: continuar mis estudios de Pedagogía o no.

En las mañanas trabajábamos con los niños.

niños

En las tardes y noches, teníamos tiempo suficiente para caminar, conversar mucho (¡gracias Margarita!), disfrutar de un buen chapuzón en el río y jugar con los niños. No todo era perfecto, lo sé, pero seis años después, esta es la manera cómo recuerdo aquellos días.

comunidad

Antes de viajar tuvimos una etapa de preparación para el viaje. Sabíamos que las comunidades asháninka habían sufrido mucho durante la época de violencia política: muchas comunidades desaparecieron o fueron desplazadas. Estábamos al tanto, además, de que seis mil personas murieron a causa del conflicto, casi el 10% de su población. Esas semanas de preparación nos llevaron a la conclusión de que la tarea no sería fácil. Por suerte, cuando llegamos y empezamos con el proyecto, confirmamos que habíamos tomado la decisión correcta. Viajar tan lejos nos permitiría conocer al otro y también a nosotros mismos.

preparación

Una de esas tardes, casi al final del mes,  luego de un día maravilloso con los niños, empecé a preguntarme por las decisiones que tomaría al regresar al Lima. No era un asunto sencillo, el tiempo terminaba y no podía postergarlo más. Por eso creo, en Puerto Ocopa, mis días estuvieron repletos de alegría y optimismo, pero también de nostalgía, incertidumbre y miedo.  En medio del balance, uno de los pensamientos recurrentes fue el que prevaleció y me ayudó en la toma de decisiones: ”cómo me gustaría volver, más adelante, cuando pueda ayudar más”.  La posibilidad de regresar  me llevó a la conclusión que debía estar mejor preparado, que debía continuar mis estudios de Pedagogía…

Esta breve nota de inicio de año tiene como finalidad retomar una reflexión que empecé hace dos años en el blog, y hace seis en la selva central. Muchas veces con el afán del día a día, olvidamos lo que nos mueve y nos apasiona.  Queridos lectores, ¿y si recordamos aquello que nos motivó, nuestro impulso inicial, nos reconoceremos en algo? El 2013 ya empezó hace algunas semanas, pero nunca está de más: ¡mis mejores deseos para este año!

NotesEl taller de escritura es una estructura didáctica para la enseñanza de la escritura. Durante el año escolar, los niños conocen distintos géneros literarios y se plantean proyectos personales.  Los pequeños escritores se sienten parte de una comunidad interesada en compartir y leer las producciones de los demás. Por su parte, los maestros enseñan –explícitamente- las estrategias necesarias para que cada escritor logre su cometido.

El objetivo de esta  unidad de narrativa es que los niños puedan lograr historias enfocadas, con detalles y que, además, evidencien una estructura textual previamente planificada.  Para ello, resulta necesario que toda la comunidad atraviese cada una de las etapas del proceso de escritura; donde los niños tendrán la oportunidad de aprender desde cómo generar ideas para escribir hasta cómo publicar sus versiones finales.

 Una de las principales diferencias entre esta versión del taller y el de primeros grados radica en el uso del cuaderno de escritor, un elemento que brinda la posibilidad de que cada uno de los pequeños escritores viva su proceso con mayor independencia. Asimismo, los maestros de estos grados  enfatizan, y alientan, el desarrollo procesos cada vez más complejos de planificación y revisión.

 Posiblemente la narrativa es uno de los géneros favoritos en primaria. Los niños la viven con mayor naturalidad, pues no solo aprenden a narrar, sino también a organizar su propia experiencia, construyendo una memoria que les permita tomar conciencia de los momentos más importantes de su vida. En estos grados, el desarrollo cognitivo de los niños les permite realizar este tipo de acciones.

Curso introductorio de 15 horas  dirigido a maestros de 4-6 de primaria interesados en cómo conducir un taller de escritura para el desarrollo de textos narrativos. todos somos escritores lápiz

La propuesta curricular de la escuela peruana[1] para la enseñanza del lenguaje se encuentra basada en el enfoque comunicativo-textual. Es comunicativo porque se parte del supuesto de que la función principal del lenguaje es la comunicación de experiencias, saberes, ideas y sentimientos. Por lo tanto, la enseñanza del lenguaje debería realizarse acorde a esto, a través de situaciones comunicativas reales, haciendo uso de temáticas significativas e interlocutores auténticos. Por otro lado, el enfoque es textual porque se asume, como unidad lingüística de comunicación, al texto. En ese sentido, tanto para el desarrollo de la lectura y la escritura, el trabajo con palabras, frases o fragmentos sería significativo en la medida que se relacionen con un texto. Todo lo anterior, inmerso en variadas situaciones de comunicación, con distintos tipos de textos e interlocutores.

En cuanto a escritura, las dos últimas versiones del Diseño Curricular Nacional (DCN) han señalado la importancia de que esta responda a un propósito y, además, conlleve el aprendizaje del proceso de escritura y sus distintas etapas.

Se promueve el desarrollo de la capacidad de escribir; es decir, producir diferentes tipos de textos en situaciones reales de comunicación, que respondan a la necesidad de comunicar ideas, opiniones, sentimientos, pensamientos, sueños y fantasías, entre otros. Esta capacidad involucra la interiorización del proceso de escritura y sus etapas de planificación, textualización, revisión y reescritura. Incluye la revisión de la tipología textual para la debida comprensión de sus estructuras y significados y el uso de la normativa -ortografía y gramática funcionales. En este proceso es clave la escritura creativa que favorece la originalidad de cada estudiante requiriendo el acompañamiento responsable y respetuoso de su proceso creativo. (MINEDU[2], 2009).

Los niños de la escuela primaria, según su política curricular, desarrollarían distintos tipos de texto de acuerdo a sus necesidades. El aprendizaje de la ortografía y gramática serían importantes, en la medida que resulten herramientas útiles para el desarrollo de textos.

La escuela peruana tiene un currículo ambicioso para el desarrollo del lenguaje. No obstante, surge un gran problema: no existen documentos que complementen esta propuesta. En caso algún maestro intente indagar con mayor detalle cómo entiende el Ministerio de Educación el enfoque comunicativo-textual,  su implementación, o tal vez, qué se entiende por proceso de escritura; encontrará muy pocos documentos orientadores. Así también, existen muchos logros de aprendizaje presentes en ambas versiones del DCN que necesitan ser explicados. Como parte de esta investigación, se encontraron solo dos documentos[3], lo cuales apenas en sus apartados finales tienes breves recomendaciones para los maestros. Lamentablemente, esta es una dificultad que aún no ha sido atendida. Sin una propuesta curricular clara, existen muchas posibilidades de que esta sea interpretada de distintas maneras, inclusive, contradictorias entre sí.


[1] Para el desarrollo de este párrafo se tomaron en cuentas las dos últimas versiones del Diseño Curricular Nacional: la versión del 2003 y el 2009.

[2] Ministerio de Educación.

[3] Se hace referencia a los informes pedagógicos elaborados por la Unidad de Medición de la Calidad del MINEDU respecto a las evaluaciones muestrales de escritura llevadas a cabo en 1998 y el 2004.

A veces los riesgos de la especialización son inevitables. Dedicarle mucho tiempo a un mismo tema puede ocasionar que reiteremos y volvamos una y otra vez a lo mismo. Tal vez de diferente manera, pero siempre a lo mismo. Naturalmente, cuando esto ocurre, no caemos en la cuenta hasta determinado momento en que uno mismo lo nota o alguien te lo señala. Ocurrió con este espacio y ahora estoy  evaluando las formas de remediarlo. Uno de los objetivos que ha tenido este blog, y ese fue mi interés en el inicio, ha sido servir como una herramienta que me permita desarrollar mis temas de interés,  aclarando y organizando las ideas (y  los textos) que iban apareciendo en el camino. Ahora que regreso al blog, quiero ser cuidadoso y procurar –en la medida de lo posible- evitar la reiteración, sería interesante –también- usarlo con un mayor número de propósitos. Veamos qué pasa…

En este post quería comentar un capítulo del libro Leer y escribir: el día a día en las aulas de Ana María Kaufman. El capítulo tiene como finalidad compartir la sistematización de proyectos para el desarrollo de la escritura en primaria. Una excelente idea pues en base ellos podemos enriquecer y darle variedad a nuestra práctica. Veamos las propuestas (señalaré las más interesantes).

 
 Proyecto “Colorín colorado, los cuentos han empezado”

El docente propone a sus alumnos de segundo año el desafío de elaborar una antología de cuentos tradicionales que será entregada como regalo a los alumnos del Jardín de infantes en una celebración especial como, por ejemplo, el Día del Niño. En otras ocasiones la antología fue presentada en la Feria del Libro de la escuela. Un ejemplar del libro también quedará en la biblioteca del aula, y otro, en la biblioteca de la escuela.

Una cualidad valiosa de todos los proyectos del capítulo es que parten del supuesto de que la escritura es un proceso y –justo por ese motivo- resulta necesario que los mismos niños atraviesen etapas de planificación, elaboración de los borradores, revisiones y la misma publicación de los textos. (Recordemos a Murray). Además, plantear el reto de escribir para un público eleva –de todas maneras- la motivación y el cuidado que puedan tener para la preparación de los textos.  No obstante, tengo dos reparos. El primero se relaciona al hecho de que los niños no eligen al 100 % el tema que escribirán, ya que la tarea consiste en re-escribir cuentos clásicos. ¿Acaso no tendría mayores beneficios para los niños y su originalidad, si escribieran sus propias ficciones? La segunda observación se relaciona con que se puede prever -me parece probable- que los niños de segundo grado tengan problemas para descentrarse y considerar el punto de vista de los niños de inicial: una dificultad cognitiva propia de edad. Definitivamente el proyecto sería muy estimulante (y retador) en este aspecto, pero yo preferiría plantearle ese reto a los grados superiores de la primaria. Es más, este proyecto me dio la idea de hacer algo similar, pero en sexto grado: los chicos elaborarán sus ficciones pensando en niños de tercero y cuarto de primaria. Les he comentado la idea y andan emocionados…

Proyecto “Enciclopedia de animales”

El texto final de este material consiste en una Enciclopedia de animales, que se donará a la biblioteca de la escuela. El propósito de este material es que los alumnos que investiguen estos temas en años posteriores puedan consultarlo.

Lo interesante de este proyecto es que permite a los niños lidiar con un género de distinto de textos, los informativos. Usualmente en primaria existe la tendencia de enfocarse –a veces demasiado- en narrativa, no tomando en cuenta que existen otras demandas curriculares. Además me parece una excelente idea que el producto sea donado a la biblioteca de la escuela: ese gesto simbólico le otorga sentido a todo el proceso y ayuda a reforzar el mensaje de que la escritura tiene una función social muy importante. Este proyecto me dio la idea para proponer algo similar este año (y que ahora estamos desarrollando). Seleccioné un promedio de 40 textos informativos de la biblioteca y le planteé a los chicos de sexto grado el objetivo de elaborar reseñas de cada uno de los libros, el que ellos escojan, y luego juntaríamos las reseñas en un libro que sería una herramienta para futuras consultas en la biblioteca. Los avances son prometedores y, otra vez, el reto de escribir para un público es estimulante.

Proyecto “Abrimos el telón”

Después de la lectura de varios cuentos, se selecciona uno para producir una obra teatral. Para esta etapa, debe considerarse la preferencia de los alumnos pero, a su vez, conviene analizar con ellos qué características debe reunir el cuento para que su transformación en una obra teatral resulte más rica, interesante y divertida; entre esas particularidades, pueden destacarse: la cantidad de personajes, el tipo de conflicto, los lugares en que transcurre o los posibles escenarios, etcétera. De todos modos, la transformación implica la posibilidad de incluir más personajes y la necesidad de abundar en diálogos o en los parlamentos de aquellos.

Cuando se trabaja un género distinto con el que los niños no están familiarizados es importante realizar el estudio de género correspondiente. Ese detalle es uno puntos fuertes de este proyecto. La observación, similar a la anterior, consiste en ¿por qué realizar una adaptación? Por experiencia puedo decir que los niños pueden ser muy creativos y pueden crear situaciones muy divertidas. El año pasado los chicos de sexto grado, en cuatro grupos, elaboraron obras que ellos mismos representaron. Me pregunto por qué motivo es tan frecuente esta observación: ¿acaso existe una desconfianza implícita de que los niños no pueden seleccionar y organizar sus ideas para escribir?

A modo de conclusión

En este capítulo se presentan cinco proyectos fundamentados con mucha solidez teórica y, además,  explícitos en cuanto a cada una de las acciones que se realizarían. Son –a mi juicio- proyectos interesantes porque integran objetivos relacionados a lectura, escritura e inclusive oralidad (como en el último proyecto). Cuando esto ocurre, me darán la razón los educadores, los beneficios son significativos tantos para los maestros como para los estudiantes.  Los invito a revisar el capítulo y, en general, las propuestas de Ana María Kaufman, les aseguro que les ayudaría mucho con ideas para fundamentar una pedagogía basada en proyectos.

PS: Más textos de Ana Marías Kaufman: Escribir en la escuela: qué, cómo y para quién y ¿Por qué cuentos en la escuela? Los recomiendo mucho.

Writing

Publicado: 13 abril 2012 en Taller de escritura

Uno de los trabajos de la maestría consiste en presentar y comentar un paper de la segunda edición del Handbook of Educational Psychology. Había muchos temas interesantes, pero al final escogí el texto de Steven Graham de Vanderbilt University. Este texto pretende ser un metaanálisis de las más importantes investigaciones relacionadas al aprendizaje de la escritura desde 1980. En los próximos días presentaré algunas de estas investigaciones, recurriré a las mismas fuentes y sistematizaré lo que encuentre en el blog. Veamos cómo va…

Graham, S. (2006). Writing. En P.A. Alexander, P.H. Winne (Eds). Handbook of Educational Psychology 2nd edition. New Jersey: Lawrence Erlbaum Associates, Publishers.